Llorar, antes de sentir

Recordando la última lectura de Fahrenheit 451

El Blog de Lo Cascio


Sábado 11 de Julio, 2015:

Primero fue la lágrima…

Cerré el libro y miré por la ventana. La lágrima siguió cayendo. No quise frenarla, quise entenderla.

Si bien tengo algunas (muchas) lecturas pendientes, como por ejemplo “La Falsa Pista” de Henning Mankell o “Crónica de una resurrección” de Lucrecia Mirad, me reencontré con un libro especial. Fue el lunes, cuando acomodaba la biblioteca. Escuché una vocecita que me decía al oído “… la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde”. Ahora estoy seguro de que eso no fue lo que en verdad escuché. Así como también estoy seguro de que hay partes de esta letra torcida por los baches que no voy a entender cuando quiera pasar esto a la PC. En realidad debo haber escuchado algo como “leeme”, y mis oídos, enamorados de la letra de

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